DOOM: The Dark Ages – Revelations (DLC) | REVIEW
El infierno se congeló, pero DOOM sigue ardiendo.
Lanzado el 7 de julio de 2026, DOOM: The Dark Ages – Revelations es la primera gran expansión de campaña del excelente título desarrollado por id Software y publicado por Bethesda Softworks. El DLC se encuentra disponible en PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC, requiere el juego base y también está incluido en la Edición Premium. Desde CDF Gaming lo estuvimos probando y acá te contamos todo.
Una celebración difícil de separar de la realidad
Resulta imposible analizar Revelations sin mencionar el complejo momento que atraviesa id Software. Su lanzamiento coincidió con una reestructuración de Microsoft que afectó a 136 trabajadores del estudio, entre empleados de sus oficinas de Texas y personal remoto. La situación le entrega a la expansión un sabor inevitablemente amargo: estamos ante un contenido que demuestra el enorme talento del equipo justo cuando una parte importante de sus responsables quedó afuera de la compañía.
Un Slayer herido y atrapado en el Purgatorio
La historia comienza después de los acontecimientos de la campaña principal. Traicionado, debilitado y separado de buena parte de su equipamiento, el Slayer termina encerrado en un Purgatorio helado del que aparentemente no existe escapatoria. Para liberarse deberá enfrentar tanto a nuevas criaturas como a recuerdos enterrados en lo más profundo de su mente, mientras establece una improbable alianza con el Arquitecto, un demonio que conoce los secretos de esta prisión.
Un relato con más peso para el protagonista
DOOM nunca necesitó extensos diálogos para justificar su carnicería, pero Revelations encuentra una forma atractiva de profundizar en el pasado del protagonista sin interrumpir demasiado el ritmo. Los recuerdos jugables, las referencias a etapas anteriores de la franquicia y ciertas conexiones con DOOM de 2016 aportan contexto a la leyenda del Slayer. Incluso hay momentos que recuperan la perspectiva y la estética de los títulos clásicos, funcionando como un homenaje para quienes acompañan a la saga desde hace décadas.
Una historia interesante que podría haber dado más
La campaña principal puede completarse aproximadamente en cuatro o cinco horas dependiendo de la dificultad y el nivel de exploración. Su duración es correcta para un DLC, aunque el cierre deja la sensación de que algunas revelaciones merecían mayor desarrollo. El relato amplía el universo, presenta conceptos llamativos y ofrece una mirada diferente del Slayer, pero no termina de cerrar completamente la conexión entre The Dark Ages y DOOM de 2016. No arruina el resultado, aunque sí desperdicia parcialmente una oportunidad narrativa enorme.
La lanza de cadenas cambia todas las reglas
La gran protagonista jugable de Revelations es la lanza de cadenas, un arma que inicialmente reemplaza al escudo sierra. Su incorporación modifica de manera considerable el combate, ya que permite engancharse a enemigos, impulsarse rápidamente por el escenario, ejecutar embestidas y atacar desde el aire. El Slayer continúa sintiéndose como un tanque capaz de resistir un ejército entero, pero ahora lleva metafóricamente un motor de reacción en la espalda.
Una curva de aprendizaje exigente
Los primeros enfrentamientos con la lanza pueden resultar incómodos. Venimos de una campaña completa aprendiendo a bloquear, desviar proyectiles y controlar el espacio mediante el escudo, por lo que perder temporalmente esa herramienta obliga a modificar reflejos que ya estaban incorporados. Sin embargo, una vez comprendidas las esquivas perfectas, las cargas y las diferentes habilidades desbloqueables, la lanza se convierte en uno de los mejores agregados de toda la era moderna de DOOM.

The Dark Ages se encuentra con Eternal
La lanza resuelve una de las principales divisiones generadas por el juego base. The Dark Ages había apostado por combates más pesados, frontales y defensivos, alejándose de la movilidad acrobática de DOOM Eternal. Revelations consigue fusionar ambas filosofías: conserva el peso y la contundencia de la última entrega, pero recupera la velocidad, la verticalidad y la improvisación que caracterizaban a Eternal. El propio director Hugo Martin definió el resultado como un enorme vehículo todoterreno con un motor a reacción, comparación que representa perfectamente las nuevas sensaciones.
Escudo y lanza, dos herramientas complementarias
Después de avanzar en la campaña se habilita la posibilidad de alternar entre la lanza y el escudo. Desde ese momento, el sistema alcanza todo su potencial. El jugador puede utilizar el escudo para bloquear y devolver ataques, cambiar rápidamente a la lanza para atravesar la arena y finalizar una combinación con alguna de las armas de fuego. Los desafíos finales exigen dominar ambas herramientas y utilizarlas como partes de un mismo repertorio, en lugar de tratarlas como opciones independientes.
Nuevos demonios para una nueva forma de combatir
El plantel enemigo también recibe incorporaciones diseñadas para aprovechar la movilidad adicional. Algunas criaturas presionan desde la distancia, otras fortalecen a sus aliados y varias obligan a priorizar objetivos antes de que la arena quede completamente fuera de control. Entre ellas sobresale una nueva variante del arch-vile, capaz de transformar encuentros aparentemente controlados en auténticas pesadillas. Revelations no se limita a sumar enemigos con más resistencia: busca alterar el orden de prioridades dentro de cada combate.
Tres niveles construidos para ser explorados
La campaña se articula alrededor de un espacio central que conecta sus niveles principales, secretos y desafíos. Los escenarios conservan la escala monumental del juego base, pero el Purgatorio presenta una identidad visual propia gracias a sus paisajes congelados, fortalezas derruidas y estructuras suspendidas sobre abismos interminables. La lanza también interviene en la exploración, permitiendo alcanzar plataformas, activar mecanismos y resolver rompecabezas que combinan sus habilidades con las del escudo.
El verdadero contenido comienza después de los créditos
Aunque la historia sea relativamente breve, Revelations está pensado para durar bastante más. Una vez finalizada la campaña aparecen nuevos objetivos, variantes de niveles, pruebas contrarreloj, secretos, arenas maestras y un enfrentamiento especial destinado a quienes dominaron todas las mecánicas. La distribución oficial del contenido apunta a que aproximadamente un 40% de la experiencia se encuentra en esta etapa posterior, llevando el tiempo total hacia las diez o doce horas.
El homenaje definitivo al DOOM clásico
Entre las recompensas más interesantes se encuentran escenarios inspirados en mapas de los DOOM originales, recreados con materiales, iluminación y efectos modernos. No se sienten como simples decoraciones nostálgicas: funcionan como una demostración de lo bien que la filosofía clásica de la franquicia encaja con el combate de The Dark Ages. Explorar pasillos laberínticos, buscar llaves y encontrar habitaciones ocultas sigue siendo tan satisfactorio como hace más de treinta años.

Un Desgarratorio mucho más completo
Completar las arenas maestras desbloquea tres escenarios adicionales —Núcleo del Infierno, Osseus y Clásica— dentro del Desgarratorio. También quedan disponibles los demonios del DLC, versiones completamente mejoradas de las armas, ventajas para el traje y seis encuentros prediseñados por id Software. La actualización permite guardar configuraciones personales, compartirlas mediante códigos más cortos y ajustar con mayor precisión la aparición de enemigos, municiones y potenciadores.
Una dificultad adaptable para cualquier Slayer
Revelations conserva las numerosas opciones de personalización del juego base. Es posible modificar el daño recibido, la agresividad enemiga, la velocidad de los proyectiles y ahora también la ventana disponible para realizar una esquiva perfecta con la lanza. Esto permite que los jugadores menos experimentados disfruten de la campaña sin quedar atrapados en sus combates más intensos, mientras que los veteranos pueden convertir las arenas maestras en una prueba despiadada.
Un espectáculo técnico y artístico
Visualmente, la expansión mantiene el extraordinario nivel de The Dark Ages. El contraste entre el hielo, la arquitectura infernal y la violencia desatada en pantalla genera algunas de las imágenes más impactantes del juego. Las arenas pueden llenarse de demonios, explosiones, partículas y proyectiles sin perder claridad visual. La dirección artística vuelve a combinar fantasía medieval, tecnología imposible y horror demoníaco con una naturalidad que pocas producciones pueden igualar.
El sonido sigue siendo parte del arma
Cada disparo, impacto y ejecución transmite una potencia enorme. La lanza atraviesa enemigos con un sonido metálico particularmente satisfactorio, mientras que la superescopeta y el resto del arsenal conservan la contundencia que distingue a la serie. La música acompaña el ritmo creciente de los enfrentamientos con guitarras, percusión industrial y composiciones agresivas que se intensifican a medida que la arena se vuelve más peligrosa.
Algunos bordes todavía necesitan pulido
El estreno presentó inconvenientes puntuales relacionados con los controles de la lanza, bloqueos de progresión y ciertos cierres inesperados, varios de los cuales fueron contemplados en las actualizaciones posteriores. También pueden aparecer situaciones en las que una habilidad no responda inmediatamente después de determinadas interacciones. No son problemas constantes, pero sorprenden en una experiencia que, en términos generales, está técnicamente muy cuidada.
Conclusión de CDF Gaming
DOOM: The Dark Ages – Revelations es exactamente el tipo de expansión que necesitaba el juego base. No se conforma con entregar algunos niveles adicionales, sino que introduce una herramienta capaz de transformar completamente el combate. La lanza de cadenas recupera la movilidad de DOOM Eternal sin sacrificar la identidad pesada y defensiva de The Dark Ages, consiguiendo una de las mejores fusiones jugables de la franquicia.
Nota del redactor
8.5 / 10

