Un teclado premium que combina solidez, comodidad y rendimiento para elevar cualquier setup.

HyperX viene puliendo su línea de periféricos hace años, y con el Alloy Rise busca meterse de lleno en la gama alta de teclados mecánicos. Lanzado recientemente a nivel global y disponible en variantes 65% y 100%, este modelo apunta al público que quiere calidad premium sin pagar precios absurdos. Con switches propios, un chasis robusto y un enfoque marcado en la durabilidad, el Alloy Rise se posiciona como uno de los teclados más completos del catálogo actual de la marca.

Diseño y construcción

El HyperX Alloy Rise 100% sigue la estética minimalista de la marca: líneas limpias, un armazón sólido y un perfil elegante que no intenta llamar la atención por exceso de RGB. Lo que destaca, en realidad, es la calidad del ensamblado: el teclado es pesado, firme y da una sensación premium inmediata.
El plate interior metálico aporta rigidez y reduce la flexión, mientras que la carcasa utiliza materiales resistentes que no crujen al tacto. El cable es USB-C desmontable —algo indispensable hoy— y la base tiene una superficie antideslizante efectiva, incluso en escritorios de vidrio o madera laqueada.

Switches y experiencia de tipeo

Los nuevos switches de HyperX son el corazón del Alloy Rise. La marca mejoró la suavidad, la consistencia entre teclas y la amortiguación del sonido. Hay variantes táctiles, lineales y clicky, lo que permite elegir el perfil ideal entre gaming y escritura.
El recorrido es firme, con un punto de actuación bien marcado y sin wobble molesto en las teclas más largas. El estabilizado de la barra espaciadora es particularmente bueno: casi no hay “rattling” y se siente sólida incluso escribiendo rápido.

Sonido y perfil acústico

Aunque HyperX no lo vende como teclado “silenciado”, la experiencia sonora está bien trabajada. El sonido es limpio, más grave que plástico, y bastante controlado para un modelo no orientado al modding. La espuma interna entre capas —una incorporación clave— ayuda a reducir hollows y reverberancias.
Para quienes vienen de teclados ruidosos, el Alloy Rise ofrece un perfil equilibrado: no es un teclado ultra silencioso, pero sí uno que suena bien y no molesta en ambientes compartidos.

RGB y software

El RGB, como siempre en HyperX, se luce especialmente bien. Los LEDs tienen buena intensidad, el difuminado entre teclas es parejo y las animaciones se ven fluidas.
El software HyperX NGENUITY permite configurar per-key RGB, macros, perfiles y comportamientos específicos. Sigue siendo simple y un poco limitado comparado con opciones más avanzadas, pero cumple para la gran mayoría de usuarios.

Comodidad y ergonomía

El perfil del Alloy Rise es ligeramente más alto que otros teclados del segmento, pero no llega a ser incómodo. Incluye un reposamuñecas imantado en algunos bundles, de textura suave y tamaño ideal para apoyar la muñeca sin generar tensión.
Las patas ajustables permiten tres posiciones y ayudan a encontrar un ángulo más natural según la postura de cada uno. Para sesiones largas, tanto de gaming como de escritura, el teclado se mantiene cómodo y sin signos de fatiga.

Rendimiento en gaming

En juegos, el Alloy Rise se comporta como un teclado competitivo:

  • Polling rate rápido y estable
  • Anti-ghosting completo
  • N-Key rollover total para garantizar que cada pulsación se registre
    Los switches lineales son especialmente recomendables para shooters y MOBAs por su suavidad, mientras que la versión táctil se siente más precisa en juegos que requieren feedback sutil.

Uso en oficina y escritura

Si lo tuyo es tipear mucho —trabajo, estudio o escribir documentos largos— el Alloy Rise sorprende. La textura de las teclas, el peso del chasis y la calidad del sonido lo vuelven ideal para sesiones prolongadas.
Comparado con otros teclados gaming, resulta más equilibrado y menos “plástico”, lo que lo transforma en un periférico versátil que no queda limitado solo al gaming.

Keycaps y durabilidad

Las teclas PBT double-shot son uno de los puntos más fuertes. No brillan con el uso, no se desgastan y ofrecen una textura muy cómoda.
La durabilidad general es excelente: switches garantizados para decenas de millones de pulsaciones y un chasis que, literalmente, parece construido para durar años sin problemas.

Conectividad y compatibilidad

El teclado funciona sin problemas en Windows, macOS, consolas y dispositivos móviles que soporten HID. No requiere drivers para lo básico, lo cual siempre se agradece.
El cable USB-C es estándar, lo que permite cambiarlo fácilmente por uno más largo o trenzado sin necesidad de accesorios específicos de la marca.

Uso a largo plazo

Básicamente se siente estable, sólido y bien calibrado incluso después de semanas de uso. No hay sorpresas, no hay teclas que pierdan consistencia y no aparecen ruidos extraños.Es un teclado pensado para acompañarte muchos años, sin necesidad de modding o reemplazos tempranos.

Dificultad de personalización

Es un modelo más cerrado que otros teclados 100% hot-swap. Si bien permite cambiar switches —dependiendo la variante adquirida— no apunta tanto al público modder hardcore. Es ideal para usuarios que quieren un teclado premium, confiable y sin necesidad de estar ajustándolo.


Conclusión de CDF Gaming

El HyperX Alloy Rise 100% es, sin vueltas, uno de los mejores teclados que HyperX lanzó hasta ahora. Combina calidad de construcción sólida, switches muy bien logrados, un sonido agradable y una experiencia completa tanto para juegos como para office. No es el teclado más “gamer” en estética, pero sí uno de los más equilibrados y maduros del segmento.
Es una excelente opción para quienes buscan un periférico duradero, cómodo y con un rendimiento impecable en todas las tareas.

Puntaje CDF Gaming

9/10

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