Mario Tennis Fever | REVIEW
Un regreso con más furia que nunca.
Mario Tennis Fever llega a Nintendo Switch 2 como la evolución más ambiciosa de la saga deportiva del Reino Champiñón. Desarrollado una vez más por Camelot Software Planning y publicado por Nintendo, este proyectazo deportivo apuesta fuerte por una fórmula que mezcla el tenis arcade clásico con un nivel de caos que por momentos recuerda más a Mario Kart 8 Deluxe (o, regresado en forma de fichas con MK World) que a un deporte tradicional. La gran novedad son las raquetas furor, un sistema que no solo redefine el ritmo de los partidos, sino que los convierte en verdaderas batallas estratégicas cargadas de efectos especiales, trampas y poderes elementales.
Desde el primer partido queda claro que no estamos ante una simple actualización. Mario Tennis Fever amplía el contenido, suma el plantel más grande de la historia de la franquicia y propone una experiencia que equilibra accesibilidad con profundidad táctica. Desde CDF Gaming ya lo probamos y acá les damos nuestro punto de vista.

Golpes furor y el nuevo ADN jugable
La base sigue siendo el tenis arcade rápido y dinámico que caracteriza a los tan queridos de la rama «tennis». Podemos ejecutar golpes liftados, cortados, globos, dejadas y remates cargados, todo acompañado de un sistema de movimiento muy ágil que premia el buen posicionamiento. La lectura del rival sigue siendo clave: saber cuándo jugar profundo, cuándo variar el efecto o cuándo arriesgar con un tiro potente marca la diferencia.
Pero el gran cambio llega con el medidor de puntos de furor. A medida que mantenemos el peloteo, acumulamos energía que nos permite desatar un golpe furor devastador. Estos ataques especiales pueden cambiar completamente el curso de un punto… o incluso de un set entero.
Lo interesante es que los golpes furor no son automáticos ni injustos. Si el rival logra devolver la pelota antes de que impacte en el suelo, el efecto puede volverse en su contra. Esto genera momentos de tensión increíbles donde ambos jugadores arriesgan todo en intercambios velocísimos.
Raquetas furor: caos estratégico en la cancha
El sistema de raquetas furor es, sin dudas, el alma del juego. Hay 30 tipos distintos y cada uno altera la cancha de forma única. La Raqueta de Fuego deja llamas en el punto de rebote, dañando a quien las toque. La de Hielo crea superficies resbaladizas que provocan caídas. La de Rayo invoca descargas eléctricas que aturden temporalmente. También está la Soploncio, que genera torbellinos que arrastran jugadores, y la de Fango, que reduce el rebote y complica la movilidad.
No se trata solo de espectáculo visual: elegir la combinación correcta entre personaje y raqueta es parte fundamental de la estrategia. Un jugador veloz puede compensar mejor una cancha llena de obstáculos, mientras que uno potente puede aprovechar superficies que dificulten la devolución.
Este sistema convierte cada partido en algo distinto. Nunca sabés si vas a terminar esquivando rayos, patinando en hielo o luchando contra llamas en medio del rally.
El plantel más grande de la saga
Con 38 personajes jugables, estamos ante el roster más amplio en la historia de Mario Tennis. Desde clásicos como Mario y Luigi hasta criaturas menos habituales dentro del ámbito deportivo del Reino Champiñón.
Cada personaje pertenece a una categoría (General, Defensa, Potencia, Velocidad, Técnica o Astucia), lo que modifica atributos como aceleración, potencia de saque y control de efectos. Las diferencias se sienten. No es lo mismo jugar con un personaje técnico que puede colocar la pelota con precisión quirúrgica que con uno de potencia que busca cerrar el punto rápidamente.
Encontrar tu “main” es parte del encanto, y el juego incentiva probar distintas combinaciones gracias a desbloqueables y recompensas progresivas.
Modo historia: simple pero funcional
El modo historia propone una premisa simpática: Mario y sus amigos se transforman en bebés tras encontrarse con monstruos en una isla remota. A partir de ahí debemos recuperar habilidades y derrotar enemigos para volver a la normalidad.
Funciona como tutorial extendido y presenta minijuegos, desafíos y combates especiales. No es especialmente profundo ni desafiante en sus primeras horas, pero cumple como puerta de entrada para nuevos jugadores. Más adelante aparecen enfrentamientos más creativos que aprovechan las mecánicas de furor.
No es el modo estrella, pero suma variedad y unas 4 horas de contenido entretenido.
Modos, torneos y multijugador
El modo Torneo incluye distintas copas con dificultad creciente y narración dinámica a cargo de una flor parlante que comenta cada jugada. Las Torres de los Retos son uno de los puntos más sólidos: desafíos específicos que obligan a dominar mecánicas concretas bajo condiciones particulares.
El modo Especial agrega reglas inesperadas y efectos extravagantes, mientras que el modo Libre permite personalizar prácticamente todo: duración de partidos, uso de raquetas furor, tipo de cancha y velocidad.
En lo online, los Partidos Clasificatorios funcionan con sistema de ranking global. Las partidas suelen ser fluidas y el matchmaking busca emparejar niveles similares. También hay partidas casuales personalizables y soporte para GameShare, lo que facilita el juego local incluso si solo uno posee la copia.
Modo Realista y variedad de canchas
El Modo Realista aprovecha el movimiento de los Joy-Con 2 para simular golpes de raqueta. Es divertido en reuniones sociales, aunque no reemplaza la profundidad del esquema tradicional.
En cuanto a canchas, encontramos estadios modernos y escenarios extravagantes propios del Reino Champiñón. Las superficies modifican la velocidad y el rebote de la pelota, agregando otra capa táctica.
Gráficos y sonido
Visualmente es uno de los Mario Tennis más sólidos hasta la fecha. Modelados expresivos, animaciones fluidas y efectos de furor espectaculares. Los partidos pueden volverse un festival de partículas, fuego, hielo y electricidad sin afectar el rendimiento: 60 FPS estables tanto en portátil como en dock.
La banda sonora mantiene el tono alegre y dinámico típico de la saga, acompañando perfectamente el ritmo frenético de los partidos.
Rejugabilidad y dificultad
El juego es fácil de aprender pero difícil de dominar. En niveles altos de CPU, los intercambios se vuelven vertiginosos. El online garantiza horas y horas de competencia, y las torres de retos ofrecen desafíos exigentes.
Si bien podría incluir aún más pistas o copas adicionales, el paquete inicial es sólido y con potencial para crecer mediante actualizaciones.
Conclusión de CDF Gaming
Mario Tennis Fever es una evolución clara y decidida para la saga. Las raquetas furor transforman cada partido en un espectáculo impredecible y estratégico, combinando el ADN arcade clásico con una capa de caos muy bien integrada. Supera tranquilo a su antecesor, aunque nos gustaría ver un poquito más de contenido competitivo que estamos seguros que llegará, pero como experiencia multijugador es tremendamente adictivo.
Es tenis, sí. Pero también es fuego, hielo, rayos y pura locura champiñezca.
Nota del redactor
9/10
