Starfield (PS5) | REVIEW
La segunda oportunidad de la ópera espacial de Bethesda.
El desembarco de Starfield en PlayStation 5 marca uno de esos momentos que, hace algunos años, parecían imposibles. Desarrollado por Bethesda Game Studios y publicado por Bethesda Softworks, el RPG espacial que originalmente debutó en Xbox y PC llega ahora a territorio PlayStation acompañado de una serie de mejoras clave, actualizaciones acumuladas y nuevo contenido como Free Lanes y el DLC Terran Armada.
Lejos de ser un simple port, esta versión representa una especie de “edición definitiva” en constante evolución. Después de un lanzamiento inicial que generó tanto entusiasmo como críticas, Bethesda decidió seguir puliendo su universo. Y eso se nota: hoy, Starfield es un juego más completo, más pulido y, sobre todo, más disfrutable que en 2023. Veamos qué nos pareció a los de la banda de CDF Gaming que ya lo estuvimos testeando.
Un universo inmenso que gana profundidad con el tiempo
La base narrativa sigue siendo la misma: exploración espacial con una impronta más “realista” que fantástica, donde cada planeta, facción y misión construyen una galaxia con identidad propia. Si bien la historia principal puede sentirse algo tradicional dentro del género, el verdadero valor de Starfield está en la libertad que ofrece.
Con las actualizaciones recientes, especialmente Free Lanes, la exploración gana muchísimo peso. Ahora podés viajar de forma más orgánica entre planetas dentro de un sistema, encontrando eventos, misiones y combates en el camino, algo que mejora notablemente la sensación de aventura. Este cambio responde directamente a una de las críticas más comunes del lanzamiento original: la fragmentación de la exploración.

Gameplay: el ADN Bethesda en su máxima expresión
En términos jugables, Starfield sigue siendo un RPG de manual al estilo Bethesda. Tenés sistemas de progresión profundos, árboles de habilidades, personalización de armas, armaduras y, por supuesto, de naves. La incorporación de X-Tech amplía aún más estas posibilidades, permitiendo modificar efectos legendarios y potenciar el equipamiento de maneras más específicas.
El combate combina tiroteos en primera persona con enfrentamientos espaciales. Si bien no reinventa la rueda, es sólido y funcional. Donde realmente brilla es en la cantidad de sistemas interconectados: gestión de tripulación, construcción de puestos, comercio, exploración y narrativa emergente.
Eso sí, no todo es perfecto. Persisten algunas decisiones de diseño que se sienten algo anticuadas, como las pantallas de carga frecuentes o ciertas estructuras de misiones que recuerdan a juegos de hace una década. Pero incluso con esas limitaciones, la variedad de contenido es abrumadora.
Apartado técnico en PS5: rendimiento y opciones para todos
La versión de PS5 llega muy bien optimizada, con múltiples configuraciones gráficas que permiten priorizar rendimiento o calidad visual. Podés elegir entre objetivos de 30, 40 (con VRR), 60 fps o incluso desbloquear el framerate si tu pantalla lo permite.
En PlayStation 5 Pro, el modo “Mejorado” aprovecha tecnologías como PSSR para ofrecer una imagen más nítida y con mejores efectos. No es un salto revolucionario, pero sí el mejor lugar para jugarlo en consola hoy en día.
Además, el uso del DualSense suma bastante: gatillos adaptativos para las armas, vibración háptica en combates y exploración, e incluso detalles como el altavoz del control para comunicaciones. Son agregados que no cambian la experiencia de fondo, pero sí la hacen más inmersiva.
Arte, ambientación y sonido: donde Starfield realmente despega
Si hay algo que Starfield hace realmente bien, es construir una ambientación creíble. Puede que técnicamente no sea el juego más avanzado del mercado, pero su dirección artística compensa muchas de sus falencias.
Los planetas, estaciones espaciales y ciudades tienen personalidad propia. Hay una coherencia estética que mezcla ciencia ficción “dura” con un toque retrofuturista muy marcado. A esto se suma una banda sonora excelente, que acompaña perfectamente tanto los momentos de exploración como los de tensión.
Es uno de esos juegos donde, más allá de las mecánicas, te dan ganas de quedarte simplemente mirando el horizonte de un planeta o perdiéndote en una estación espacial.
Rejugabilidad, contenido y vida útil
Con todas las actualizaciones y el nuevo contenido, Starfield ofrece una cantidad de horas prácticamente inagotable. Entre la historia principal, las misiones secundarias, la exploración libre y sistemas como la Nueva Partida+, hay material para decenas —o incluso cientos— de horas.
El DLC Terran Armada suma nuevas misiones, naves, equipamiento y combates, aportando variedad sin romper la estructura base del juego. No es una revolución, pero sí un agregado interesante para quienes quieren seguir expandiendo su experiencia.
Además, la posibilidad de ajustar la frecuencia de eventos, personalizar la dificultad y seguir progresando incluso fuera de la campaña principal hace que siempre haya algo para hacer.
Conclusión de CDF Gaming
Starfield en PS5 no es un juego completamente nuevo, pero sí es la mejor versión de sí mismo hasta la fecha. Bethesda no rehizo su fórmula, pero sí la refinó lo suficiente como para que hoy se sienta más coherente, más completa y más disfrutable.
No va a convencer a quienes no conectaron con su propuesta original, pero para los amantes de los RPG y la ciencia ficción, es una experiencia enorme, ambiciosa y con una identidad muy marcada. Con sus defectos y virtudes, sigue siendo una de las apuestas más interesantes del estudio en años.
Nota del redactor
8 / 10
