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Call of Duty: Modern Warfare 4 | Primeras impresiones (BETA)

El regreso de Infinity Ward.

Call of Duty: Modern Warfare 4 será la gran apuesta de Activision para este año y, después de pasar varias horas por su beta de acceso anticipado, ya podemos tener una idea bastante clara del camino que eligió Infinity Ward. El título llegará el próximo 23 de octubre de 2026 a PlayStation 5, Xbox Series X|S, PC y Nintendo Switch 2, dejando definitivamente atrás a PS4 y Xbox One. La primera etapa de la beta se desarrolló entre el 21 y el 25 de agosto, mientras que una segunda beta abierta estará disponible del 28 de agosto al 1 de septiembre.

Una guerra que cambia nuevamente de escenario

La campaña completa quedó, lógicamente, fuera de nuestro alcance, aunque la beta permite conocer bastante bien el tono que busca esta nueva entrega e incluso incluye la misión jugable “Entrenched”. La historia tendrá como uno de sus principales escenarios la península de Corea, donde Corea del Norte inicia una invasión a gran escala. Allí seguiremos a Park, un joven soldado surcoreano, mientras que en paralelo volveremos a encontrarnos con un Captain Price mucho más aislado y embarcado en su propia guerra personal. La propuesta promete llevarnos también por Nueva York, París y Mumbai, con el tipo de grandes secuencias cinematográficas que siempre caracterizaron a la franquicia.

Modern Warfare vuelve a sentirse Modern Warfare

Lo primero que nos llamó la atención al empezar a jugar fue que Infinity Ward parece haber entendido perfectamente qué identidad quería recuperar. Después de entregas cada vez más aceleradas, Modern Warfare 4 busca un punto medio: sigue siendo un Call of Duty extremadamente rápido y accesible, pero el movimiento vuelve a transmitir algo más de peso y los enfrentamientos se sienten menos caóticos. No hablamos de un shooter lento ni mucho menos, sino de una experiencia algo más controlada que recompensa posicionarse bien sin impedir que los jugadores agresivos recorran el mapa a toda velocidad.

Movimiento fluido, pero con los pies en el suelo

Esto no significa que Infinity Ward haya eliminado las nuevas posibilidades de movimiento. Todo lo contrario. Podemos encadenar sprint, deslizamientos y saltos de obstáculos prácticamente sin interrupciones, dirigirnos mientras hacemos mantle, apuntar durante determinadas animaciones e incluso cancelar algunos movimientos. También aparecen nuevas acciones como el Supine Slide, que termina con nuestro personaje acostado boca arriba, la posibilidad de trepar o bajar rápidamente por cañerías y distintas maniobras mientras permanecemos colgados de una cornisa. La diferencia está en que estas herramientas se sienten integradas al entorno en lugar de convertir cada tiroteo en una competencia acrobática.

Las armas vuelven a ser protagonistas

Pero donde mejores sensaciones nos dejó esta beta fue disparando. Infinity Ward denomina Ballistic Authority al conjunto de tecnologías que utiliza para coordinar apuntado, retroceso, animaciones, visibilidad y comportamiento de las armas, pero más allá del nombre comercial, lo cierto es que funciona. Los rifles tienen un peso excelente, el feedback al acertar un disparo es contundente y controlar una ráfaga resulta realmente satisfactorio. Además, desaparece el tradicional “bloom” del disparo desde la cadera: las balas responden directamente hacia donde apunta físicamente el arma, dejando el resultado más atado a nuestra habilidad y al control del retroceso.

Un TTK que todavía necesita trabajo

No todo está completamente afinado. Durante nuestras partidas encontramos enfrentamientos que terminaban demasiado rápido, especialmente con algunas armas que parecían borrar al rival antes de que existiera demasiado margen para reaccionar. Es justamente uno de los principales elementos que Infinity Ward estuvo modificando sobre la marcha. El estudio reconoció que el TTK necesitaba ajustes, redujo la letalidad de distintas armas y ya adelantó que seguirá trabajando sobre este apartado antes del lanzamiento. Es una buena señal de cara al juego definitivo, aunque todavía queda encontrar ese punto justo entre contundencia y capacidad de respuesta.

Mapas que invitan a moverse

La selección de mapas disponible también nos dejó una impresión positiva. Rooftops nos lleva por los techos nevados de Nueva York, Silkworm apuesta por calles y comercios de Corea del Sur, Transit 213 utiliza colectivos abandonados para dividir sus líneas de visión, Cachette mezcla interiores y contenedores cerca de una terminal ferroviaria francesa y Lotus propone un pueblo pesquero coreano destruido por la guerra. En líneas generales encontramos mapas fáciles de interpretar, con suficientes caminos alternativos para flanquear sin caer constantemente en diseños excesivamente laberínticos.

Kill Block es la idea más interesante de la beta

La novedad que más se despega del Call of Duty tradicional es Kill Block. Este escenario modular modifica su configuración cada dos rondas mediante diferentes secciones interconectadas, alterando rutas, coberturas y líneas de tiro. En la beta puede jugarse en Gunfight 3v3 y también en una variante bastante más caótica de 10v10. El cambio constante de escenario obliga a aprender rápidamente el terreno y evita que una estrategia funcione durante toda la partida. Quizás no revolucione el multijugador, pero sí es una idea que nos gustaría ver explotada mucho más en el futuro.

Mucho contenido para tratarse de una prueba

En los modos tradicionales aparecen Team Deathmatch, Domination, Hardpoint, Kill Confirmed y Search and Destroy, acompañados por Inflation, donde cada eliminación aumenta nuestro valor y los jugadores más ricos pasan a transformarse en objetivos especialmente codiciados. La beta completa suma además Ground War, mientras que durante el segundo fin de semana llegará Warzone Resurgence con el nuevo mapa Zodiac. Es una cantidad de contenido sorprendentemente grande para una prueba previa al lanzamiento.

Gunsmith sigue creciendo

La personalización mantiene buena parte de lo aprendido durante los últimos años. Gunsmith vuelve a permitir modificar profundamente cada arma y la beta ofrece hasta 22 armas de las 33 previstas para el lanzamiento. La gran novedad son los Apex Attachments, modificaciones especiales que obtenemos al maximizar determinadas armas y que pueden modificar considerablemente su comportamiento. También aparece Gunny, una herramienta capaz de sugerir configuraciones automáticamente usando los accesorios que ya desbloqueamos, algo especialmente útil para quienes no quieren pasar quince minutos comparando estadísticas antes de cada partida.

Un salto técnico que se nota

Visualmente, Modern Warfare 4 es exactamente el tipo de evolución que esperábamos ahora que Infinity Ward ya no tiene que diseñar el juego alrededor de consolas de la generación anterior. La iluminación, los materiales de las armas y, especialmente, las animaciones tienen un nivel altísimo. También hay mucho más movimiento y reacción en los escenarios: explosiones que desplazan objetos y escombros, elementos que se rompen y efectos volumétricos como las nuevas paredes de humo. Quizás no sea una revolución gráfica absoluta, pero sí uno de los Call of Duty más sólidos y limpios visualmente que vimos hasta el momento.

El sonido sigue siendo fundamental

El trabajo sonoro acompaña muy bien al gunplay. Cada arma tiene suficiente personalidad y las explosiones generan una presencia espectacular cuando el combate se intensifica. Los pasos, sin embargo, fueron uno de los puntos más polémicos de esta primera beta: originalmente permitían detectar enemigos desde demasiado lejos y terminaban condicionando el movimiento. Infinity Ward reaccionó rápidamente reduciendo tanto su volumen como la distancia desde la cual pueden escucharse, demostrando nuevamente que varios elementos todavía están atravesando una etapa fuerte de balance.

Problemas propios de una beta

También vimos algunos comportamientos que todavía necesitan trabajo, especialmente relacionados con los respawns. Hubo situaciones donde reaparecer significaba quedar demasiado cerca de enemigos o ingresar nuevamente a una zona completamente comprometida. Infinity Ward reconoció públicamente estos problemas y ya implementó modificaciones en la lógica de spawns de varios modos, mientras que Hardpoint recibirá ajustes específicos. Es exactamente el tipo de inconveniente que esperamos encontrar en una beta, pero será uno de los apartados que tendremos que revisar nuevamente cuando llegue la versión definitiva.

Conclusión de CDF Gaming

Estas primeras horas con Call of Duty: Modern Warfare 4 nos dejaron bastante más entusiasmados de lo que esperábamos. Infinity Ward no parece interesada en reinventar completamente Call of Duty, sino en recuperar algunas de las virtudes que hicieron tan especial a Modern Warfare en primer lugar. Sin dudas, Modern Warfare 4 puede convertirse en una de las entregas multijugador más sólidas de los últimos años. Ahora queda esperar al 23 de octubre para comprobar si estas buenas primeras sensaciones logran mantenerse cuando tengamos entre manos el paquete completo.

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