Godzilla: Destroy All Monsters Melee Remastered | REVIEW
El Rey de los Monstruos regresa con una remasterización que recupera toda la destrucción y diversión del clásico de 2002.
El regreso de un clásico de los videojuegos de Godzilla
Después de más de dos décadas, uno de los videojuegos más recordados de Godzilla vuelve a la actualidad. Godzilla: Destroy All Monsters Melee Remastered recupera el título lanzado originalmente en 2002 para Nintendo GameCube, que posteriormente llegó a Xbox, con una reconstrucción visual y diferentes mejoras que buscan actualizar su propuesta sin perder la esencia original.
Desarrollado por Pipeworks Studios y publicado por Atari, el juego llegó el 3 de noviembre de 2026 a Nintendo Switch 2, Nintendo Switch, PlayStation 5, Xbox Series X|S y PC. Su lanzamiento coincide con el aniversario del estreno de la primera película de Godzilla, una fecha perfecta para recuperar este particular clásico de peleas.
Desde CDF Gaming tuvimos la oportunidad de disfrutarlo en Nintendo Switch 2, donde comprobamos que su fórmula sigue siendo entretenida, especialmente para quienes disfrutamos del universo de monstruos gigantes creado por Toho.

Una invasión alienígena como excusa para destruirlo todo
La historia de Godzilla: Destroy All Monsters Melee Remastered es sencilla y funciona principalmente como una justificación para enfrentar a las criaturas más conocidas de la franquicia.
Una raza alienígena conocida como Vortaak invade la Tierra y consigue controlar mentalmente a diferentes kaiju. Nuestro monstruo, que logra escapar de esta influencia, deberá enfrentarse al resto de las criaturas hasta detener la amenaza extraterrestre.
El argumento se desarrolla mediante algunas secuencias cinematográficas y combates sucesivos. No estamos ante una aventura narrativa profunda, pero tampoco pretende serlo.
De hecho, esta simplicidad recuerda bastante a las películas clásicas de Godzilla, donde las invasiones alienígenas, los monstruos controlados mentalmente y las batallas gigantescas formaban parte habitual de las historias.
Combates gigantescos y una jugabilidad directa
El principal atractivo del juego es su sistema de combate tridimensional, que nos permite controlar enormes criaturas mientras peleamos en escenarios completamente destructibles.
Los controles resultan accesibles desde el primer momento. Podemos ejecutar golpes, patadas, agarres, bloqueos y diferentes ataques especiales. Cada monstruo dispone de movimientos particulares que modifican considerablemente nuestra estrategia.
Godzilla, por ejemplo, puede utilizar su característico aliento atómico, mientras que Rodan aprovecha su capacidad de vuelo para mantener una mayor movilidad. Otros personajes recurren a proyectiles, ataques físicos contundentes o habilidades especiales.

También encontramos un modo Furia que permite ejecutar movimientos especialmente poderosos.
El combate no busca competir con la profundidad de franquicias como Tekken o Street Fighter. Su objetivo es ofrecer enfrentamientos espectaculares, accesibles y divertidos.
Sin embargo, algunas mecánicas evidencian su antigüedad. Determinados ataques pueden resultar difíciles de esquivar y ocasionalmente aparecen situaciones donde el equilibrio entre personajes no termina de convencer.
Doce monstruos para dominar el campo de batalla
Uno de los mayores atractivos es su selección de doce kaiju provenientes de distintas películas de Godzilla.
Entre los personajes disponibles encontramos diferentes versiones del propio Godzilla, Anguirus, Gigan, Megalon, Rodan, King Ghidorah y Mechagodzilla, además de otras criaturas reconocibles para los seguidores de la franquicia.
Cada combatiente posee características propias en términos de velocidad, resistencia, alcance y habilidades especiales.
Esto permite experimentar con distintos estilos de juego, desde personajes que priorizan la fuerza bruta hasta otros que necesitan aprovechar su movilidad para conseguir ventajas.
La selección resulta interesante, aunque también representa una oportunidad desaprovechada. Considerando la enorme cantidad de monstruos introducidos durante las últimas décadas, hubiese sido fantástico incorporar nuevas criaturas y ampliar considerablemente el plantel original.
Destruir ciudades nunca pasa de moda
Uno de los aspectos más divertidos de Godzilla: Destroy All Monsters Melee Remastered es la interacción con los escenarios.
Los combates transcurren en ocho ubicaciones diferentes, incluyendo ciudades como Tokio y San Francisco, además de lugares emblemáticos como la Isla de los Monstruos y la nave nodriza alienígena. Cada escenario dispone de variantes diurnas y nocturnas.

Durante los enfrentamientos podemos destruir edificios, arrojar estructuras contra nuestros enemigos y utilizar diferentes elementos del entorno como armas improvisadas.
Este componente aporta una identidad muy particular a las peleas, porque no solamente debemos preocuparnos por nuestro oponente, sino también por aprovechar el escenario.
Ver a Godzilla destruir rascacielos mientras combate contra King Ghidorah sigue siendo una experiencia sumamente entretenida.
Eso sí, el sistema de destrucción conserva ciertas limitaciones propias de su diseño original. Los edificios se derrumban de manera relativamente sencilla y las físicas no alcanzan la complejidad que podría esperarse de una producción moderna.
Modos de juego y progresión
La propuesta incluye diferentes modalidades para disfrutar tanto individualmente como acompañado.
El modo Aventura funciona como la campaña principal, donde debemos superar enfrentamientos sucesivos mientras desarrollamos las capacidades de nuestro monstruo.
También encontramos Supervivencia, que propone resistir múltiples enfrentamientos, y Destrucción, donde el objetivo consiste en provocar la mayor cantidad posible de daños dentro de un límite de tiempo.
La remasterización incorpora un sistema de progresión renovado mediante puntos de investigación, que podemos utilizar para desbloquear personajes, escenarios y elementos adicionales de la galería.
Aunque esta libertad representa una mejora respecto del original, conseguir todos los desbloqueables puede convertirse en una tarea repetitiva.
La campaña individual resulta entretenida durante las primeras partidas, pero su estructura termina mostrando cierta falta de variedad.
El multijugador es donde realmente brilla
Si existe un apartado donde Godzilla demuestra todo su potencial, es en las partidas multijugador.
El juego permite enfrentamientos locales de hasta cuatro jugadores, generando situaciones completamente caóticas donde los ataques, edificios destruidos y habilidades especiales se combinan constantemente.
También incorpora multijugador online, una de las novedades más importantes de esta edición, aunque los enfrentamientos por internet están limitados a duelos individuales.
La posibilidad de reunir amigos y disputar batallas entre monstruos gigantes continúa siendo uno de sus principales atractivos.
Es precisamente en estas situaciones donde la propuesta demuestra que no necesita mecánicas extremadamente complejas para resultar divertida.
Una reconstrucción visual con Unreal Engine 5
La remasterización utiliza Unreal Engine 5 para actualizar considerablemente el aspecto gráfico del videojuego original.
Los modelos de los monstruos presentan mejores texturas, mayor definición y efectos visuales renovados. Los escenarios también reciben mejoras importantes en iluminación, ambientación y nivel de detalle.
El resultado consigue conservar la estética del título de GameCube mientras incorpora una presentación considerablemente más moderna.

Sin embargo, no debemos confundir esta producción con un videojuego completamente nuevo. Las animaciones y determinados elementos visuales siguen evidenciando el diseño original de principios de los años 2000.
La incorporación del modo Director, que permite controlar la cámara y capturar imágenes de los enfrentamientos, también resulta especialmente atractiva para los fanáticos de Godzilla.
Rendimiento en Nintendo Switch 2
Nuestra experiencia con Godzilla: Destroy All Monsters Melee Remastered estuvo centrada en Nintendo Switch 2, una plataforma que resulta especialmente adecuada para este tipo de propuestas.
El videojuego ofrece un rendimiento sólido, tanto en modo portátil como conectado al televisor, con enfrentamientos fluidos y tiempos de carga reducidos.
Las mejoras visuales permiten apreciar los detalles de los monstruos y escenarios sin comprometer significativamente la experiencia.
Particularmente, el formato portátil combina muy bien con la estructura de partidas relativamente cortas que caracteriza al juego.
La posibilidad de disfrutar combates rápidos en cualquier lugar es uno de los grandes puntos a favor de esta versión.
Música, efectos y sonidos de película
El apartado sonoro mantiene una fuerte conexión con el universo cinematográfico de Godzilla.
Los rugidos característicos de los monstruos, las explosiones, los ataques energéticos y los sonidos de destrucción contribuyen a generar una ambientación reconocible para cualquier fanático.
La música acompaña correctamente los enfrentamientos, aunque sus composiciones no resultan especialmente memorables.
También encontramos voces y comunicaciones militares que ayudan a recrear el estilo de las producciones clásicas.
En líneas generales, el sonido cumple su objetivo de reforzar la sensación de protagonizar una auténtica batalla entre kaiju.
Conclusión de CDF Gaming
Godzilla: Destroy All Monsters Melee Remastered representa un regreso más que bienvenido para uno de los videojuegos más queridos por los seguidores del Rey de los Monstruos.
Su sistema de combate accesible, los escenarios destructibles y la posibilidad de controlar criaturas emblemáticas siguen funcionando sorprendentemente bien después de más de veinte años.
La reconstrucción gráfica, las mejoras de progresión y la incorporación del multijugador online ayudan a modernizar una experiencia que mantiene prácticamente intacta su identidad.
Sin embargo, también conserva algunas limitaciones importantes, especialmente en la profundidad de los combates, la variedad del contenido individual y un sistema de desbloqueos que puede volverse repetitivo.
En Nintendo Switch 2 encontramos una versión sólida y especialmente recomendable para disfrutar en partidas cortas o junto a amigos.
No estamos ante el videojuego definitivo de Godzilla, pero sí frente a una recuperación respetuosa y entretenida de uno de los títulos más representativos de la franquicia.
Para los fanáticos de los kaiju, volver a destruir Tokio mientras controlamos a Godzilla sigue siendo una experiencia difícil de rechazar.
Nota del redactor
8/10
