Kingston te sugiere duplicar la performance de tus juegos con este simple tip

Cómo potenciar la PC con una simple recomendación.

Hay muchas maneras de encarar la configuración de un pc gamer, obviamente dependiendo del presupuesto con el que se cuenta. Aún con los precios de las tarjetas gráficas a la baja luego del auge de la minería, y siendo este componente en muchos casos prácticamente la mitad del costo del equipo no es una tarea fácil lograr una configuración que se adecúe a la demanda y al bolsillo del usuario.

Esto es especialmente difícil cuando el presupuesto es acotado y buscamos lo que se suele llamar “equipo gamer de entrada” o “económico”. Aquí es donde necesitamos aplicar el ingenio y obviamente hacer algunos sacrificios en pos de conseguir el objetivo. Lo primero es pensar en el tipo de procesador, y uno bastante popular es el que viene con video integrado, específicamente los modelos como los AMD Ryzen 4600G que está siendo muy usados actualmente y su hermano más nuevo: el Ryzen 5600G.

Este tipo de procesadores tienen la particularidad de que incorporan núcleos tanto de CPU como de GPU, permitiendo correr la mayoría de los juegos, si bien no en calidades o resoluciones muy altas. La particularidad en este caso es que los dos tipos de núcleos comparten el acceso a la memoria RAM, lo cual hace que este recurso sea especialmente crítico.

Si bien siempre es importante configurar la memoria RAM adecuadamente para su uso por parte del CPU, en el caso del GPU el ancho de banda hacia la memoria tiene un impacto mucho mayor en la performance obtenida. Y aquí es donde está el secreto y se llama Dual Channel: al usar 2 módulos iguales en vez de sólo uno, se duplica el ancho de banda entre el procesador y la memoria y esto causa un impacto enorme en la performance especialmente en los juegos y con sólo este pequeño cambio en la configuración se pueden duplicar los FPS (cuadros por segundo) en la mayoría de los juegos.

Esto pudimos comprobarlo recientemente con una prueba donde se corrió un demo en vivo que mostraba la diferencia en el mismo PC entre usar un módulo de 16 GB de RAM contra 2 módulos de 8 GB. La performance pasó de unos magros 30 FPS (que se consideran apenas jugables) a unos 60 FPS que se consideran óptimos para lo que es gaming no competitivo.

Esto es una excelente noticia para los “Budget gamers” porque prácticamente no hay diferencia de precio entre comprar por ej. 2 módulos Kingston FURY Beast 3200 de 8GB, y 1 sólo módulo de 16GB con idénticas características.

Obviamente el tipo y frecuencia de las memorias también importa siendo 3200 MT/s el estándar soportado por los procesadores AMD Ryzen, y si buscamos módulos de mayor frecuencia conseguiremos incrementar aún más el rendimiento (aunque no en un porcentaje tan masivo).

Y por supuesto, no debemos olvidarnos que las Kingston FURY Beast también vienen en versiones RGB, no vaya a ser que el mito sea real y también incrementen la performance.

Antes de finalizar con este artículo y para poder sacar el máximo partido de tu PC, AMD sugiere los siguientes steps:

  • Usar las últimas versiones del controlador gráfico y BIOS al día (dependiendo del fabricante)
  • Usar última versión del controlador del chipset.
  • Mantener el sistema operativo actualizado para mejorar considerablemente el rendimiento y soporte.

Con estos pasos, AMD te asegura máximo rendimiento, compatibilidad y estabilidad para disfrutar de tus videojuegos y aplicaciones diarias.

  • Las pruebas fueron corridas en un equipo AMD Ryzen 4600G, cooler stock, motherboard MSI B450 Tomahawk Max, Memorias Kingston FURY 3200 MT/s (1x16GB y 2x8GB), gráficos Vega integrados, SSD Kingston NV1 500GB NVMe, fuente 650W.

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