Una apuesta a lo seguro.

Monster Hunter Stories 3: Twisted Reflection llegó el 13 de marzo de 2026 de la mano de CAPCOM, ampliando una de las ramas más particulares de la franquicia. A diferencia de los títulos principales, este spin-off vuelve a apostar por un enfoque RPG por turnos con fuerte énfasis narrativo y en la relación con los Monsties. En esta ocasión, lo probamos en PlayStation 5, donde el salto técnico se hace notar desde el primer momento. La expectativa era clara: consolidar la fórmula y, si era posible, dar un salto evolutivo. ¿Lo logra? veamoslo en detalle, ya que desde CDF Gaming ya lo probamos bastantes horas.

Historia: correcta, pero sin grandes sorpresas

La trama nos pone en la piel del príncipe o princesa de Azuria, un reino de Riders donde la convivencia con los monstruos es clave. Como Ranger, nuestro rol es ir un paso más allá: explorar, recuperar huevos y restaurar ecosistemas en peligro. Todo se complica cuando aparece una amenaza ambiental conocida como “Encroachment”, que pone en jaque la estabilidad del continente y amenaza con desatar un conflicto entre reinos.

Narrativamente, el juego cumple, pero rara vez sorprende. Hay algunos giros interesantes y momentos bien construidos, sobre todo hacia el final, pero en líneas generales se mantiene dentro de lo esperado. El elenco acompaña bien, con personajes bastante equilibrados… salvo por Rudy, el compañero tipo Palico, que con su personalidad sobreprotectora puede volverse bastante denso y romper el tono en más de una escena.

Gameplay: un sistema sólido que empieza a desgastarse

El corazón del juego sigue siendo su sistema de combate por turnos, basado en la clásica lógica de piedra-papel-tijera: poder vence a técnico, técnico vence a velocidad y velocidad vence a poder. Esta mecánica, combinada con el uso de armas y afinidades elementales, genera un sistema profundo y estratégico, especialmente cuando empezás a anticipar los patrones de los enemigos.

La traducción del combate clásico de Monster Hunter a este formato sigue siendo uno de los mayores logros de la saga. Cada arma conserva su identidad, lo que permite a los jugadores veteranos sentirse rápidamente cómodos.

Sin embargo, el sistema no está exento de problemas. Con el correr de las horas, especialmente en el endgame, los combates pueden volverse largos y algo tediosos. Hay enemigos con barras de vida muy extensas y picos de dificultad que obligan a grindear más de lo deseado. Este corte en el ritmo afecta directamente la experiencia, sobre todo cuando la historia empieza a tomar impulso.

Exploración y progresión: el loop clásico que sigue funcionando

La exploración de guaridas de monstruos para recolectar huevos sigue siendo uno de los pilares más entretenidos del juego. Hay algo muy satisfactorio en descubrir nuevas especies, incubarlas y sumarlas a tu equipo. Además, el sistema que permite devolver Monsties al ecosistema para mejorar la calidad de los huevos añade una capa interesante de progresión pasiva.

También se suma un sistema de monstruos invasores, donde eliminar ciertas amenazas permite que especies raras vuelvan a aparecer en el mundo. Es una idea interesante, aunque en la práctica queda un poco desaprovechada, ya que no es obligatorio interactuar demasiado con ella.

Las side quests, por su parte, son bastante olvidables en su mayoría. Sin embargo, las historias secundarias de los compañeros sí valen la pena: expanden el lore de cada personaje y ofrecen recompensas útiles, como mejoras o recetas clave.

El gran salto en PS5

Donde Twisted Reflection realmente brilla es en su apartado visual. CAPCOM decidió darle un lavado de cara importante al estilo artístico, manteniendo los colores vibrantes pero sumando un toque más realista. El resultado es un mundo mucho más atractivo y moderno.

En PS5, el rendimiento es sólido. A diferencia de versiones menos potentes donde hay problemas de pop-in, acá la experiencia es mucho más estable y limpia. Las animaciones en combate son fluidas y los Kinship Skills (los ataques especiales) son un espectáculo visual constante, con una variedad que sorprende incluso después de muchas horas.

Las cinemáticas también están muy bien logradas, elevando momentos clave de la historia y aportando ese “peso” que la narrativa por sí sola a veces no consigue.

Sonido: correcto, pero sin destacar demasiado

El apartado sonoro cumple sin sobresalir. La banda sonora acompaña bien la aventura, con temas que encajan con cada situación, pero pocos realmente memorables. Los efectos de sonido sí están bien logrados, especialmente en combate, donde cada impacto se siente contundente.

El doblaje (dependiendo del idioma elegido) es sólido, aunque no llega a ser uno de los puntos fuertes del juego.

Rejugabilidad y duración: contenido de sobra, pero no todo engancha

Estamos ante un RPG largo, con una duración que puede superar fácilmente las 50-60 horas si te metés de lleno en todo el contenido. La recolección de Monsties, la optimización del equipo y las misiones secundarias ofrecen razones para seguir jugando más allá de la historia principal.

El problema es que no todo ese contenido es igual de atractivo. Hay mucho “relleno” que puede sentirse repetitivo, especialmente si ya estás saturado del sistema de combate.

Dificultad: picos desbalanceados

El juego arranca accesible, permitiendo entender bien sus mecánicas, pero hacia el final pega saltos de dificultad bastante bruscos. Estos picos obligan a grindear niveles o mejorar equipo, lo que puede resultar frustrante si venías enganchado con la historia.

No es un juego difícil en sí, pero sí algo desbalanceado en su progresión.

Conclusión de CDF Gaming

Monster Hunter Stories 3: Twisted Reflection es un RPG sólido, visualmente hermoso y con un sistema de combate que sigue funcionando muy bien… pero que no logra evolucionar lo suficiente como para dejar una marca fuerte. Es un juego que juega sobre seguro: evita grandes errores, pero también evita arriesgar.

En PlayStation 5, eso sí, se disfruta en su mejor versión, con un apartado técnico que realmente eleva la experiencia. Si te gusta la saga o buscás un RPG relajado con criaturas y exploración, vas a pasarla bien. Pero difícilmente sea un título que te vuele la cabeza o que recuerdes como un imprescindible.

Nota del redactor:

7.8 / 10

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