Avatar: Frontiers of Pandora – From The Ashes (DLC) | REVIEW
Pandora vuelve a arder.
Lanzado a fines de 2025 para PS5, Xbox Series X|S y PC, From the Ashes es la expansión más ambiciosa de Avatar: Frontiers of Pandora, desarrollada por Ubisoft Massive. Coincidiendo con el estreno cinematográfico de Avatar: Fuego y Ceniza, este DLC no se limita a “acompañar” la película: propone una relectura más directa del juego base, corrige decisiones discutidas y se anima a empujar el diseño hacia una experiencia más dinámica. La sorpresa es que lo logra. Sin necesidad estricta de haber completado la campaña original, From the Ashes se planta como una expansión con identidad propia y un foco claro en lo que mejor funciona.
Un Na’vi marcado por el fuego
La narrativa se corre del protagonista personalizable del juego base para poner el control en manos de So’lek, un guerrero Na’vi con pasado, heridas y motivaciones claras. El conflicto vuelve a girar alrededor de la RDA y de clanes Na’vi enfrentados, pero esta vez la historia es más contenida y concreta: rescates, territorios devastados y un camino de reconstrucción tras un ataque brutal. No busca grandes giros ni épica desmedida; apuesta por el tono íntimo y por un protagonista que, sin ser carismático en exceso, resulta creíble y empático. El resultado es una trama funcional, que no estorba y que acompaña bien el pulso más activo del DLC.

Un protagonista con identidad
So’lek es uno de los grandes aciertos de la expansión. Al tener un pasado definido, el juego puede explorar conflictos internos y vínculos con otros Na’vi sin recurrir a diálogos genéricos. Esto se siente especialmente en las misiones secundarias, donde el guion se permite profundizar un poco más en las consecuencias del avance humano sobre Pandora. No es una historia que vaya a quedar en la memoria colectiva, pero sí cumple con algo clave: da sentido a todo lo que hacemos.
Gameplay: volver a empezar para mejorar
Como manda el manual del DLC, From the Ashes reinicia al personaje tras un evento traumático. So’lek pierde habilidades y equipamiento, lo que habilita una progresión más ordenada. El árbol de habilidades vuelve, junto a campamentos, misiones y objetivos clásicos de Ubisoft, pero esta vez el diseño está mejor balanceado. El crecimiento es constante y cada nueva herramienta tiene un impacto real en el combate y la exploración.
La tercera persona cambia las reglas
La incorporación de la cámara en tercera persona —agregada también al juego base— encuentra en esta expansión su mejor justificación. From the Ashes está pensado desde el vamos para jugarse así: las animaciones, los encuadres y el ritmo del combate lucen mucho más naturales. Recorrer Pandora deja de ser mareante y se vuelve más cinematográfico. La primera persona sigue disponible y es ideal para momentos puntuales de exploración, pero la tercera persona se siente, finalmente, como la opción “correcta”.

Combate y sigilo: más acción, menos fricción
Uno de los puntos más flojos del título original era su combate algo rígido y un sigilo demasiado insistente. Acá hay una mejora clara. So’lek pelea con mayor fluidez, las ejecuciones contra mechas de la RDA son más espectaculares y el uso de cámaras lentas le da peso a cada enfrentamiento. El sigilo sigue presente, pero ya no se siente obligatorio ni tedioso. El juego entiende cuándo dejarte planificar y cuándo empujarte a la acción directa, algo que se agradece mucho.
El vuelo y la exploración siguen siendo clave
Montar al ikran y sobrevolar Pandora continúa siendo una de las experiencias más logradas del juego, y From the Ashes no desaprovecha esto. Hay nuevas situaciones de combate aéreo y zonas devastadas que se ven especialmente impactantes desde el cielo. Eso sí, el nuevo bioma volcánico y de basalto, aunque atractivo, se queda corto en extensión. Funciona como contraste visual, pero dan ganas de que el DLC se anime a un poco más en este apartado.
Apartado audiovisual: potente, aunque desigual
Visualmente, el juego sigue lejos del nivel de las películas de James Cameron, pero logra momentos realmente imponentes, sobre todo cuando mezcla fuego, ceniza y vegetación arrasada. El sonido acompaña bien, aunque el doblaje al español tiene altibajos: algunas voces no terminan de encajar y rompen un poco la inmersión. Por suerte, la interpretación de So’lek sostiene la experiencia.
Duración y contenido
Completar la historia principal lleva alrededor de 9 a 10 horas, pero quienes se enganchen con las secundarias pueden estirar la experiencia a unas 20 horas. Hay tareas repetitivas, sí, pero varias misiones opcionales aportan contexto narrativo y nuevas situaciones de combate que valen la pena.
Rejugabilidad y dificultad
No es un DLC pensado para rejugar muchas veces, pero sí ofrece suficientes desafíos y opciones de personalización como para ajustar la dificultad al gusto del jugador. En ese sentido, es más flexible que el juego base y se adapta mejor tanto a quienes buscan acción como a quienes prefieren explorar con calma.

Conclusión de CDF Gaming
From the Ashes demuestra que una expansión puede hacer algo más que sumar horas: puede mejorar el juego base. Con un protagonista definido, un combate más pulido y una cámara en tercera persona que cambia por completo la experiencia, este DLC logra que Avatar: Frontiers of Pandora sea, finalmente, el juego que prometía. No escapa a las estructuras clásicas del mundo abierto de Ubisoft, pero las usa con más criterio y ritmo. Una expansión sólida, disfrutable y, sobre todo, necesaria.
Nota del redactor
8/10
