KINGDOM HEARTS Collection [I~III] | REVIEW
Sora, Donald y Goofy regresan con una colección gigantesca que reúne casi toda la saga en un único paquete y que en PS5 encuentra una de sus mejores versiones.
KINGDOM HEARTS Collection [I~III] es, en términos simples, la puerta de entrada definitiva a una de las sagas más particulares de Square Enix. Probamos esta nueva edición en PlayStation 5, plataforma en la que el recopilatorio reúne KINGDOM HEARTS -HD 1.5+2.5 ReMIX-, KINGDOM HEARTS HD 2.8 Final Chapter Prologue y KINGDOM HEARTS III junto a su expansión Re Mind.
El lanzamiento oficial está previsto para el 8 de octubre de 2026 y marca la llegada de versiones nativas de esta enorme colección a PS5, Xbox Series X|S y Nintendo Switch 2. En PlayStation, además lo probamos nosotros mismos , se siente como volver a casa: buena parte de la historia de Sora nació y creció históricamente ligada a las consolas de Sony.
No hay contenido argumental completamente nuevo ni grandes reconstrucciones de los juegos clásicos. La propuesta pasa por reunir en un mismo lugar prácticamente toda la etapa comprendida entre el primer KINGDOM HEARTS y KINGDOM HEARTS III, con las ventajas técnicas de una consola actual.
Mucho más que tres juegos
El nombre puede llevar a pensar que estamos simplemente ante una trilogía, pero el paquete es muchísimo más grande. HD 1.5+2.5 ReMIX incluye KINGDOM HEARTS Final Mix, Re:Chain of Memories, KINGDOM HEARTS II Final Mix y Birth by Sleep Final Mix como experiencias jugables, acompañadas por las versiones cinematográficas de 358/2 Days y Re:coded.
HD 2.8 suma Dream Drop Distance HD, el episodio 0.2 Birth by Sleep – A Fragmentary Passage – y la película χ Back Cover. Finalmente aparece KINGDOM HEARTS III acompañado por Re Mind, la expansión que amplía el cierre de su historia y agrega algunos de los enfrentamientos más exigentes del juego.
El resultado son siete experiencias jugables junto a varios contenidos cinematográficos. Completar la colección tranquilamente puede superar las 200 horas, y muchísimo más si queremos conseguir todos los secretos, armas, jefes opcionales y objetivos secundarios.
Una historia tan encantadora como incomprensible
La primera aventura sigue funcionando increíblemente bien como presentación. Sora es separado de sus amigos Riku y Kairi y termina formando equipo con Donald y Goofy para recorrer diferentes mundos de Disney mientras combate a los Heartless.
A partir de ahí, explicar Kingdom Hearts empieza a ser considerablemente más difícil.
Organización XIII, incorpóreos, corazones, recuerdos, réplicas, distintos portadores de la Llave Espada, sueños y hasta viajes temporales terminan formando una mitología gigantesca que exige prestar atención incluso a juegos que originalmente parecían entregas secundarias.
Es uno de los mayores encantos y, simultáneamente, uno de los problemas históricos de la franquicia. Collection [I~III] no simplifica su narrativa, pero al menos coloca prácticamente todas sus piezas fundamentales en el mismo ecosistema. Para alguien que nunca jugó Kingdom Hearts, seguir el orden de lanzamiento continúa siendo la mejor alternativa.
Un combate que evoluciona enormemente
Jugar los títulos consecutivamente también permite apreciar cuánto evolucionó su sistema de combate. El primer KINGDOM HEARTS todavía tiene momentos algo rígidos, especialmente por una cámara y determinados movimientos que delatan claramente su origen en PlayStation 2. Sin embargo, su mezcla de acción en tiempo real, magia, habilidades y componentes de RPG continúa funcionando.
KINGDOM HEARTS II representa uno de los puntos más altos del paquete. El combate gana velocidad, precisión y espectacularidad, con transformaciones y habilidades que convierten cada enfrentamiento en una auténtica exhibición de acción.
Birth by Sleep y Dream Drop Distance experimentan con sus propias variantes, mientras que KINGDOM HEARTS III directamente lleva la espectacularidad a otro nivel. Cambiar entre Llaves Espada, lanzar hechizos, realizar ataques conjuntos y desplazarse a enorme velocidad genera batallas visualmente descontroladas, pero sorprendentemente cómodas de manejar.
Hay diferencias enormes entre entregas, y justamente recorrerlas en orden permite entender cómo Square Enix fue construyendo uno de los sistemas de combate más reconocibles dentro del action RPG japonés.
Disney sigue siendo su arma secreta
Pocas franquicias pueden pasar de una historia completamente original a visitar Agrabah, Halloween Town o el Bosque de los Cien Acres con semejante naturalidad. Kingdom Hearts siempre encontró una forma particular de adaptar universos de Disney sin perder completamente su propia identidad.
En KINGDOM HEARTS III la escala crece todavía más gracias a mundos inspirados en películas como Toy Story, Monsters, Inc., Frozen o Piratas del Caribe. Es especialmente acá donde el salto generacional resulta evidente.
Lo interesante es que los títulos antiguos siguen sosteniéndose gracias a una dirección artística muy fuerte. Los modelos y escenarios más simples inevitablemente muestran su edad, pero el diseño caricaturesco envejeció muchísimo mejor que otras producciones de principios de los 2000.
La experiencia en PlayStation 5
Nuestra partida fue realizada en PS5, y técnicamente es una versión muy sólida de la colección. Los títulos funcionan con una imagen extremadamente limpia y una fluidez de 60 cuadros por segundo que beneficia especialmente a los combates más rápidos.
En HD 1.5+2.5 las diferencias frente a sus anteriores remasterizaciones pueden resultar menos impactantes porque esas versiones ya habían recibido mejoras importantes. El cambio más perceptible aparece en los títulos técnicamente más modernos y, sobre todo, en KINGDOM HEARTS III, que se siente considerablemente más estable que en su lanzamiento original de PS4.
La respuesta de los controles es inmediata y los tiempos de carga tampoco interfieren demasiado con el ritmo. El DualSense cuenta con soporte de vibración, aunque no estamos ante una adaptación especialmente ambiciosa de sus funciones. Quienes esperaban una reconstrucción técnica profunda probablemente se queden con ganas de algo más.
Una banda sonora extraordinaria
Si existe un apartado de Kingdom Hearts que prácticamente nunca falla es su música. El trabajo de Yoko Shimomura continúa siendo uno de los pilares de la franquicia, capaz de acompañar tanto grandes enfrentamientos como algunos de sus momentos más emocionales.
Temas como Dearly Beloved son directamente inseparables de la identidad de la saga. Además, cada mundo adapta su ambientación sonora al universo de Disney correspondiente, generando una variedad difícil de encontrar en otros RPG.
La mezcla de música original, efectos reconocibles y las voces de personajes históricos de Disney termina completando una presentación audiovisual que mantiene muchísimo carisma incluso en las entregas más antiguas.
Un paquete enorme, pero no verdaderamente definitivo
El principal problema de KINGDOM HEARTS Collection [I~III] es que resulta complicado recomendarla de la misma forma a todos los jugadores.
Para alguien nuevo es fantástica. Por US$74,99 en PlayStation Store obtenemos una cantidad absurda de contenido y una enorme porción de la historia de la franquicia.
Para quienes ya compraron las recopilaciones anteriores en PS4, el panorama cambia. No hay nuevos capítulos, reconstrucciones visuales importantes ni suficientes novedades como para transformar esta edición en una compra obligatoria.
Además, pese al concepto de colección definitiva, todavía quedan elementos de la franquicia afuera. KINGDOM HEARTS Melody of Memory y parte del contenido procedente de los juegos móviles no están incorporados, por lo que los seguidores interesados en absolutamente toda la cronología todavía deberán buscar esas piezas por separado.
Conclusión de CDF Gaming
KINGDOM HEARTS Collection [I~III] es una recopilación gigantesca y probablemente la mejor manera de comenzar la saga en la actualidad. Siete experiencias jugables, tres producciones cinematográficas y la expansión Re Mind conforman un paquete capaz de ofrecer cientos de horas entre algunos de los action RPG más queridos de Square Enix.
Kingdom Hearts continúa siendo una saga extraña, exageradamente complicada y por momentos completamente absurda. También continúa siendo increíblemente encantadora. Más de dos décadas después, acompañar nuevamente a Sora, Donald y Goofy demuestra por qué aquella insólita combinación entre Disney y Square Enix terminó convirtiéndose en algo irrepetible.
Nota de la redactora
9/10
