La primera regla de Fightcrab es: no hables de Fightcrab

El principal foco de este particular juego es el personaje de la aventura: un crustáceo. Y, como todo buen crustáceo, debe pelear contra los de su misma especie para demostrar quién domina el ring. Fightcrab es un juego de acción 3D, que puede ser definido como «Boxeo entre cangrejos», con características bastante peculiares que iremos viendo en este análisis.

Lanzado en Steam el 30 de julio y en Nintendo Switch el 7 de septiembre, Fightcrab puede estar en el repertorio de juegos de cualquier grupo de amigos que desee divertirse en el enorme caos que representa cada partida.

Dentro de las distintas modalidades que ofrece, se podrá aventurar en la campaña principal, la cual ofrece más de 40 peleas diferentes en variados escenarios, desde la orilla de la playa, la ciudad crustácea, hasta un mercado de…sí adivinaron, crustáceos. Se podrá luchar la campaña de manera individual o un amigo puede acompañarte y superar los niveles de manera conjunta. También existe la posibilidad de jugar en modalidad online y nivelarnos contra gente de la comunidad.

Sin embargo, aún no hemos hablado de lo que hace tan interesante a este juego: el complejo, desestructurado y divertidamente adictivo manejo de los personajes y todo el desastre que esto conlleva. Estos irán golpeando con sus tenazas al respectivo rival, generando que se añada un porcentaje de daño (a mayor cantidad de golpe recibidos los personajes se harán cada vez más vulnerables) y llegando a puntos absurdamente divertidos de cangrejos volando por los aires luego haber recibido un buen topetazo; algo que todos los fanáticos de Nintendo podemos reconocer al segundo.

Esto no es todo, ya que los desarrolladores añadieron aún más lío a la fórmula. A medida que se vaya avanzando en los niveles, nuevos crustáceos se irán desbloqueando para ser utilizados, a los cuales se les podrá equipar con alguna de las 48 ridículas armas que se irán encontrando; desde el fiel cuchillo para dar lindos facazos, un taladro automático; hasta una lanza medieval, entre tantos otros. Y por si no es suficiente, todas se pueden utilizar mientras cabalgamos una foca voladora con un tridente capaz de disparar un rayo láser.

Pero si aún no están convencidos, queda un detalle por ver y estos son los poderes especiales de los protagonistas de diez patas. A medida que se vaya generado daño, se cargará una barra de poder que buscará alcanzar el 100% para finalmente entrar en «Modo Híper», dándole al querido crustáceo más velocidad, más fuerza y más resistencia. Hasta ahora todo normal, pero no se debe pasar por alto que este modo también permite la habilidad de volar por el mapa, aterrizar encima del rival y finalmente explotar.

Fightcrab es un gran juego para disfrutar con amigos y vivir esos momentos disparatados que los desarrolladores permitieron que sucedan con todo lo que añadieron. Realmente mientras se avanza pareciera que no existen límites; lo que empezó con dos cangrejos luchando en un ring con sus tenazas, al poco tiempo terminó en peleas de dos contra dos mezcladas con escopetas, nunchaku, motosierras y hasta sables de luz.

Y  vos, ¿te sumás a esta atípica aventura de crustáceos?

1 pensamiento sobre “FIGHT CRAB – REVIEW

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