LAIR OF THE CLOCKWORK GOD – REVIEW

La obra con más esencia británica vista en 2020. 

Ben y Dan, dos británicos desarrolladores de videojuegos y fanáticos de las bromas, nos traen una tercera entrega de sus increíbles aventuras. Esta vez, será crucial salvar al mundo de múltiples apocalipsis en una obra plagada de gratas sorpresas.

Desarrollado por Size Five Games, Lair of The Clockwork God fue creado originalmente para PC en febrero de 2020. Recientemente tuvo su llegada a Xbox One y Nintendo Switch, siendo la próxima plataforma en aterrizar para PlayStation 4. El código fue cedido amablemente por la distribuidora y fue probado en la consola de Microsoft para realizar la review.

Como se mencionó previamente, es la producción número tres de estos dos caballeros ingleses. Sin embargo, no es necesario preocuparse por jugar los anteriores para disfrutar por completo este juego (aunque se los recomendamos fervientemente, ya que son dos joyas del gaming). Se trata de una obra que podría catalogarse entre dos tipos de géneros; el Point and Click y Platform. Es bastante curioso, ya que el game design está preparado para que los dos personajes que lleven adelante la travesía tengan cada uno un rol muy bien fundado. Esto hace referencia a que existe una mecánica dual; uno de ellos tendrá el papel de plataformero (Ben) y el otro participará únicamente con dinámicas de apuntar y clickear (Dan). Por supuesto, deberán trabajar juntos para superar todo tipo de desafíos.

El level design es sublime, se inicia el viaje en las junglas de Perú y cada escenario está preparado para que se utilicen a los dos protagonistas y expriman al máximo sus habilidades particulares. Por ejemplo, hay decenas de situaciones donde será necesario mantener diálogos con NPCs e interactuar con el ambiente, mientras que en otras ocasiones, se vislumbran claramente en el mapa pilares y plataformas que solo uno podrá superar. Asimismo, con el transcurso de la historia se van conociendo nuevas skills como el doble salto y armas, entre otras. El sistema de control de Ben y Dan es muy sencillo y permite disfrutar de la experiencia sin complicaciones. 

Clocktower God es una computadora que asegura ser la solución a los problemas de la humanidad, presentada como la única heroína capaz de detener los apocalipsis que avecinan al mundo. Los diálogos son bastante extensos y profundos, pero muy entretenidos. Pese a esto, el idioma está particularmente en inglés, tanto en voces como textos y será vital comprenderlos para avanzar en la trama.

Sin entrar en spoilers, algo que dejó completamente descolocada a la audiencia gamer es la cantidad de sorpresas que te encontrás en cada mapa. Muchas veces se perciben una serie de aparentes bugs técnicos, pero no, son simplemente instrumentos que ayudarán a sobrellevar los acertijos, que te dejarán completamente perplejo. No hay solo uno, sino que son muchos los casos y realmente muy bien aplicados. 

El apartado audiovisual es muy ameno al usuario, los gráficos son lindos y la música acompaña de forma justa cada transición. Las melodías son alegres y, en resumen, todo es más que funcional y jamás aburre.

En conclusión, Lair of the Clockwork God es un videojuego excepcional. Para los fanáticos de la cultura británica será un placer acompañar a Ben y Dan en esta aventura durante ocho o nueve horas de pura excelencia y muchas bromas.