¿Alguna vez deseaste conocer cómo sería ver un Super Mario Bros mezclado con LSD? Seguramente no, pero ahora que desperté tu curiosidad, tengo tu respuesta.

Spinch es tanto el nombre del juego como el del protagonista de la historia, quien estará en la búsqueda de derrotar al Color, el enemigo mortal que únicamente puede saciar su hambre raptando a los pequeños Spinch de su hogar. Es momento de iniciar una nueva aventura para rescatar a los pequeños y acabar con el Color.

Antes de comenzar a describir el hermoso viaje que significa probar Spinch, hay que saber que este es un juego complicadísimo de superar. Lo interesante de la entrega es que las mecánicas de movimiento son pocas y además son sencillas, únicamente podremos avanzar en velocidad normal, saltar y realizar un dash, eso es todo lo que el juego está programado para hacer. Pero la dificultad justamente se encuentra en lo delicados que deben ser los movimientos y el timing de estosa la hora de superar los obstáculos.

El juego está compuesto por seis mundos en total, dentro de los cuales habrá cuatro niveles y un jefe final para sellar el cierre del mundo en que se encuentra Spinch. Cada uno de estos tendrá su «motivo» que lo distinguirá significativamente de los otros en la estética y sus desafíos.

Para ejemplificar esto, los invitamos a imaginar la siguiente escena: Spinch debe desplazarse a través de piletas de un líquido espeso similar a la gelatina que ralentiza todos sus movimientos, pero mantiene la inercia; mientras que en la pantalla se tendrá que esquivar el choque contra cabezas de piedra gigantes que buscan eliminar al protagonista. Obviamente las cabezas gigantes son uno de los varios problemas que el usuario deberá enfrentar para ganar el nivel, y por estas razones es posible que se tenga que reiniciar varias veces. Pero dejando la frustración de lado para intentar vencer el desafío nuevamente, es asegurable que el grado de satisfacción que se genera al pasar el nivel es aún más alto que el dolor que significó perder miles de veces.

El diferencial que se encuentra en Spinch no es tanto su dificultad y game design, sin embargo, ambas características están muy bien equilibradas y son una excelente razón para tener en cuenta a la hora de adquirirlo. Pero lo que más llamará la atención al usuario es la estética psicodélica que existe en todo el universo. Tanto los enemigos como el escenario y la fluidez con la que se mueve la cámara, combinada con la saturación de los colores crean algo original y atrapante en el jugador, quien siempre está en la intriga de cómo será el próximo nivel, mundo y jefe. Esta parte del juego es lo que a uno ya con observar la tapa e ingresar al menú realmente desea verla traspuesta en la jugabilidad, y gracias al gran esfuerzo puesto por el equipo de Queen Bee Games, esto es entregado a la perfección.

Si buscabas un viaje psicodélico… legal, ¡acá lo encontraste!

2 pensamientos sobre “SPINCH – REVIEW

  1. Despertaste mi curiosidad con esta review, así que lo voy a probar. Abrazo de gol

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